El hotel es muy bonito, muy bien situado al lado del Jurerê Open Shopping, lo que permite un ambiente extra relajado.
Maravillosa infraestructura de playa y piscinas, buen restaurante (excepto el postre, que fue horrible).
Personal súper amable y atento.
La habitación tenía un olor insoportable a moho, algunos platos estaban sucios.
Necesitamos tomar Allegra para recuperarnos debido al moho.
Importante: estuvimos una semana en el hotel y pasamos por 3 habitaciones diferentes, solo en ésta tuvimos este problema de moho.
El desayuno del hotel deja mucho que desear, sobre todo porque los zumos no son naturales.
Por el precio del desayuno debería ser mejor.